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  • Hola, soy Fernando Polo, y este es mi blog (?), que actualizo periódicamente. Si has llegado hasta aquí siguiendo un link y te interesa lo que lees, quizá te apetezca suscribirte a mi RSS (?). O seguirme en Twittter (?).

    marzo 03, 2014

    It's the culture, stupid



    Llevo unos días nervioso, porque leí un artículo en New Yorker, que ponía en entredicho el milagro de la productividad prometida por Internet. Lo cierto es que yo soy defensor de que las nuevas tecnologías (especialmente las tecnologías digitales sociales) nos hacen más productivos, en la gestión de nuestras relaciones personales, y por ende, en nuestro output económico. Vamos, que un uso adecuado de las herramientas 2.0, nos permite entregar más valor ahora, que antes. El problema, evidentemente, es cómo se mide ese valor. No es evidente que los indicadores tradicionales macro-económicos (output por trabajador o PIB) midan con precisión el valor, especialmente cuando este no puede cuantificarse en transacciones económicas (uno de los problemas de la economía "colaborativa", por ejemplo).

    A mí, lo cierto, es que cada vez me da más pereza hablar de tecnologías, y me pone más cachondo hablar de cultura corporativa y de management, especialmente, si es de "innovación en management". Creo que miramos al dedo, cuando apuntamos a la luna, y que nada va a cambiar por el simple hecho de implantar tecnologías caras. Recuerdo de mis épocas de consultor gran cinco, que había una ecuación que decía Vieja Organización + Nueva Tecnología = Vieja y Cara Organización. Más o menos se mantienen los parámetros.

    Pero sobre todo, creo que el pequeño crecimiento de la productividad por trabajador que se aprecia en los últimos 10 años, tiene poco que ver con Internet o las tecnologías 2.0. La promesa de la productividad digital está aún por consolidarse, cuando se incorporen realmente las herramientas en el día a día de las organizaciones, pero sobre todo, cuando se transforme de una cultura corporativa basada en el control, en la jerarquía, en la definición centralizada de responsabilidades, y se migre hacia una cultura digital, basada en el libre acceso a la información, en la auto-gestión, en la organización en red y en la colaboración y la co-creación.

    Mi visión se resume en el esquema que encabeza este post: una cultura que sirve de engranaje a tres ejes de trabajo que persiguen la motivación de los miembros de una organización. Dichos ejes son, la visión compartida, el desarrollo personal y profesional del individuo y la autonomía de actuación. No nos gusta recibir órdenes. No nos motiva. Y a la generación de los "millennials" aún menos. Así que o empezamos a cambiar nuestras organizaciones, o poco vamos a avanzar en términos de productividad de los trabajadores del conocimiento.

    He escrito dos posts en #TcBlog al respecto de la promesa de la productividad que enarbola el Social Business, que se resumen en esto:
    [...] no es el momento de analizar si unas cifras extrañas le dan la razón a los evangelistas digitales o a los escépticos. Es el momento de apostar decididamente por crear organizaciones más sociales, que ponen a las personas como protagonistas de la transformación, desmontando estructuras antiguas y burocráticas, para disfrutar plenamente de nuestra actividad profesional y comprometernos con nuestras empresas.
    Leer:

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    agosto 06, 2013

    Vivir cuantificado: el horror de los neoluditas


    Desde hace un año me subo todos los días a una báscula Withings que se conecta vía wifi para mostrarme en el iPhone la curva histórica de mi peso. En estos doce últimos meses, además de adelgazar 20 kilos, he hecho otras cosas por primera vez en mi vida. He comenzado a usar un eReader (Kindle), me acabo de mudar con mi familia a una casa "grande", he cumplido 42 años, he corrido 1670 kilómetros (entre ellos, por primera vez, una maratón) y los he contado con mi iPhone y su GPS y he decidido que mi próximo coche no será de segunda mano. Y -¿casualmente?- he mantenido por primera vez la pérdida de peso, estabilizando mi peso en cerca de los 70 kilos.

    Enumero esta lista detallada para aclarar que son varios los factores que pueden haber influido en el hecho de no haber recuperado el peso perdido por primera vez después de una dieta. Pero aunque sean varios, estoy seguro que mi báscula diaria y el acceso a los datos a golpe de pulgar me han servido para mantener la fuerza de voluntad. No estoy diciendo que una báscula conectada suponga un remedio universal contra los problemas de sobrepeso. Estoy diciendo que medir ayuda a mejorar. Y eliminar las barreras de la pereza con mejoras tecnológicas para recabar datos sin esfuerzo suplementario (almacenar en un Excel las pesadas, por ejemplo) es determinante.
    El "personal data tracking" o "quantified self" es una tendencia en alza y parece haber llegado lentamente para quedarse casi sin darnos cuenta. Ahora parece haber una fiebre de "FuelBands" y de artilugios conectados para llevar encima. Algunas serán más perceptibles y otras menos. Pero es obvio que estas dinámicas de cuantificación de datos personales nos ayudarán a establecer hábitos saludables y a monitorizar parámetros vitales, estableciendo, por ejemplo, alertas, como la del medidor de glucosa en sangre que envía un aviso a un familiar si el azúcar está alto.

    Me sorprende que cuando Pedro ha escrito sobre el "yo cuantificado", hayan saltado voces neoluditas para argumentar sobre la debacle que se cierne sobre nuestra existencia por el uso de la tecnología. En un comentario se sugería que es mejor mirar a las caras de nuestros compañeros de vagón de metro que al móvil. A ver si va a resultar que también es mejor dejar de leer un buen libro y ponerse a escudriñar los caretos adormilados.

    Lo que me suele molestar del neoludismo es que parece que fuera la tecnología la que produce apatía social cuando es evidente que esto responde antes a deficiencias de educación o de pereza mental. Y aunque jugar al tetris en el metro no tiene por qué hacernos más sociales o inteligentes, no veo que la renuncia voluntaria a todo ello mejore en nada la cuestión. Antes al contrario, estoy convencido de que el ejercicio mental derivado de la interactividad y las posibilidades de relación social que facilitan las pantallas digitales ayudan a deshacer el daño que durante décadas ha ejercido en la sociedad del primer mundo el consumo pasivo de televisión. Y por supuesto, defiendo al #socialholic como un innovador en potencia. Sí, ya sé que soy optimista. Pero es que me cuesta verlo de otra forma, después de varios años de tecnofilia irredenta.

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    julio 18, 2013

    Foxize, un año después

    Me siento muy orgulloso de participar como socio en un proyecto como Foxize. Especialmente por la calidad humana del equipo del proyecto, y por la cantidad de grandes profesionales que ha sabido atraer como profesores que se sienten cada vez más partícipes de un proyecto común.

    En su blog, se puede consultar una infografía y un resumen de lo ocurrido al cabo del primer año escolar. Son números magníficos que me hacen sentirme un poco culpable, porque en calidad de socio minoritario ayudo mucho menos de lo que me gustaría. Pero sé que me lo perdonan, y que aún así, me quieren ;-)



    ¡A por un segundo año en el que batiremos todos los records!

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    junio 20, 2013

    La falacia de los "influyentes"

    Nadie nunca antes puso tan seriamente en entredicho el uso de supuestos "influyentes" para propagar ideas y generar tendencias como  Duncan Watts - una eminencia académica de teoría de redes - lo hizo allá por 2008. Su experimento de 2007, fue directamente contra el sacrosanto  "The tipping point" que Malcom Gladwell parió a principios del milenio.

    Puntos clave de la contra-teoría de Watts:

    • Él no cree que sea posible "encender la llama" de una tendencia o producto, simplemente contratando a influyentes.
    • La propagación de una idea/producto/tendencia tiene más que ver con la propensión del receptor a ser infectado por el virus, que con la capacidad de influencia del propagador (esta idea la ha usado Adams en su también reconocido libro "Grouped").
    • Cualquier mortal puede arrancar una tendencia. Si la tendencia/idea pasa por un influyente, este la hace llegar un poco más lejos que la media, pero su participación no es clave en la propagación, ni asegura la acogida masiva de la idea.
    • Los efectos de red son demasiado caóticos e imprevisibles para formular teorías que aseguren la propagación masiva de ideas a través de las redes.

    Watts, que en 2001 replicó el experimento de Milgram de 1967 de los 6 grados de separación mediante herramientas de comunicación digitales, comprobó que los grados de separación eran seis. Sin embargo, el hecho de que unos pocos y muy conectados personajes acapararan mucho del tráfico de las cartas del experimiento de Milgram, que fue justamente lo que inspiró a Gladwell su teoría, era posiblemente un error debido al tamaño muestral de un experimento que nunca fue aceptado como prueba científica concluyente. Se hizo por correo físico y sólo 18 cartas llegaron a los destinatarios reales.

    Para su contra-teoría de los influyentes, Watts construyó una réplica social en un mini juego digital donde existían nodos más conectados y menos conectados, vínculos débiles y fuertes, etc. Sus miles de iteraciones respaldaron la teoría que ya había sido anticipada en el libro, Six Degrees que publicó en 2004.

    Esta contra-teoría no fue (ni lo es) evidentemente muy bien acogida por muchos "marketers" y agencias, que llevan años (desde que en 1954, Katz elaboró la primera teoría de "Influencia personal") invirtiendo y vendiendo el poder de celebridades y similares.

    Personalmente, no me interesan ni me gustan las acciones de comunicación basadas en "celebrities" y menos aún, las de los supuestos influyentes 2.0. Creo, sin embargo, que el estudio y mapeo de comunidades, el levantamiento de grafos sociales y de grafos de intereses, ayuda a optimizar el ROI en las acciones de marketing de comunidad (tan escasísimas, por cierto, hoy día).

    De hecho, yo solo creo (tonto de mí) en construir relaciones duraderas con clientes y usuarios, basadas en la utilidad real y el compromiso. El resto es un pasatiempo y un desperdicio de dinero, que genera muchos ingresos a agencias de todo tipo y permite a los marketers vivir más cómodos, creyendo que trabajar con unos pocos influyentes les evitará la incomodidad que anticipaba el fin de la era de la publicidad masiva. 

    Pero eso de las relaciones duraderas es aún ciencia ficción. Y lo digo desde mi visión y participación en proyectos de comunicación y marketing supuestamente innovadores. Y desde mi cercanía a empresas que habiéndose erigido en los faros del marketing del siglo XX, aún piensan que desempeñan esa labor, sin percatarse de cómo se les ha movido la costa ni de lo rápido que se aleja.

    Link:
    - Is the tipping point toasted?, en Fast Company, Febrero 2008.



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    abril 13, 2013

    Tener cariño para regalar

    Hace 3 meses se publicó el libro de Jesús Lacoste, El perfil humano y profesional de los emprendedores digitales, en el que entrevistaba a 73 personas que han emprendido en España en Internet. Aquí dejo mis respuestas tal cual fueron enviadas ;-)

    PERFIL HUMANO
    Una exigencia diaria:
    leer y escribir
    El último libro que ha leído y/o recomendado:
    “Lo que ahora importa”, de Gary Hamel.
    Se le da mal....
    aceptar mi mediocridad
    Experto en....
    Estructurar ideas desestructuradas
    No perdona...
    Lo perdono todo, aunque a veces cuente hasta 100.
    Una comida para compartir con quién, cuándo y dónde:
    Churros, en los #TcDesayunos, con tecerianos, amigos, clientes y la comunidad.
    Una película que le gusta:
    El marido de la peluquera, de Patrice Leconte.
    Siempre lleva en el bolsillo:
    Antes llevaba una púa de guitarra. Ahora llevo un teléfono.
    Forofo/a fan de...
    Los emprendedores y los “imprendedores”. Y de los poetas del 27.
    En una escapada corta, ¿adónde va?:
    Descargamaría, Sierra de Gata, Cáceres.
    Y un país para una larga temporada...
    Alemania.
    Filosofía de vida:
    Exígete a ti mismo primero. Y luego sigue con el resto.
    Un héroe o personaje que admire:
    Amancio Ortega
    Aprendizaje familiar:
    Mis niñas y mi mujer, me enseñan a verme de manera diferente.
    Un sueño por cumplir:
    Liderar sin gestionar.
    Una afición para relajarse y desconectar:
    Componer canciones.
    Defina su estilo de vestir:
    Me gusta el estilo británico (Merc, Ben Sherman, Scotch & Soda) e intento cuidar el look, pero no Sé combinar colores.
    Teléfono móvil preferido (BB, Samsung, iphone,....:
    iPhone
    Prefiere Windows, Mac o Linux:
    Mac
    En el garaje ¿coche o moto? ¿marca?....
    No me acuerdo ;-) Un monovolumen familiar feo y de 2ª mano, de 6 plazas.
    ¿Qué suena en su iPod o mp3?:
    Didi, de Khaled. O Dominique A. O Wim Mertens. O Radiohead… Muchas cosas, es lo bueno del mp3.
    ¿Un deporte para ver? ¿y para practicar?:
    No veo deporte (salvo a la Roja) pero me gusta correr y esquiar.
    ¿La tecnología nos favorece o nos vuelve inhumanos?:
    Nos hace mucho más sociales e innovadores, aunque perdamos individualidad.
    Estamos más informados pero.... ¿sabemos más?:
    Saber quién sabe es más importante cada vez.

    PERFIL DIGITAL
    ¿A qué edad creó su primera empresa o empezó a trabajar?
    Empecé a trabajar a los 14, dando clases y siendo relaciones públicas en bares a los 18 (combinándolo llegué a ganar 700 eur/mes). Mi primera empresa en 2002, con 31.
    ¿Qué titulación o formación tenía entonces?
    Soy ingeniero industrial y había hecho un master comercial y marketing.
    Tenía dinero o tuvo que pedirlo (a familia, VC,…)
    Familia. Y un amigo.
    ¿Qué era lo que más le motivaba en sus inicios? ¿y ahora?
    Ser feliz el domingo por la tarde. Ahora también.
    Qué es más importante ¿la idea? ¿o ser el primero?
    Querer hacer algo bien, y hacerlo.
    Qué es peor ¿el miedo al fracaso del emprendedor o la burla social (el ‘ya te lo dije’ o ‘ya lo sabía’) tras un fracaso?
    Lo peor es que la gente crea que cambiar el mundo no es tarea suya.
    Se reconoce el mérito del emprendedor o seguimos pensando ‘qué suerte ha tenido’
    Yo creo mucho en la suerte. Si no, tras el fracaso (han sido varios) me habría cortado las venas.
    ¿Para triunfar hay que irse de España? ¿se puede triunfar sin tener que ir a Silicon Valley?
    En España difícil. Aunque hay buenos emprendedores. Generalmente de fuera de Madrid. Yo soy madrileño.
    ¿Emprender es perder?:
    Emprender es no quedarte quieto cuando crees que puedes mejorar algo. Y eso siempre es ganar.
    Qué rasgo de su personalidad cree que ha sido fundamental para lograr el éxito:
    Responder preguntas en 140 caracteres no. Pero tener cariño para regalar creo que ha sido determinante.

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    febrero 12, 2013

    Influencia vs. audiencia

    En algunos casos, interesará más la influencia que la audiencia. La audiencia es un acto, la influencia es una potencia. Conseguir aparecer en un blog con poca audiencia pero mucha influencia, que es leído por pocas personas que a su vez tienen influencia y audiencia, puede compensar el esfuerzo, porque su impacto potencial es mayor que atacar un blog con mucha audiencia y poca influencia.
    Ilustrémoslo con un ejemplo simplificado. Imaginemos que tenemos un blog tipo A, muy influyente con poca audiencia; un blog tipo B, menos influyente con mucha audiencia, y un blog tipo C, con poca audiencia e influencia. El blog A tiene 50 lectores y el 80 por ciento de ellos tiene un blog tipo B. Además, el grado de influencia de A es 0,5, lo que significa que por dos lectores con blog, uno decidirá contarlo a su vez en su blog. Ahora imaginemos que el blog tipo B tiene 500 lectores, de los cuales un 10 por ciento tiene un blog tipo C y una influencia de 0,1. Y, por último, el blog tipo C tiene 50 lectores y ninguno posee blog.
    Si conseguimos aparecer en el blog A la audiencia será de 50. Además producirá un efecto cascada y 20 blogs tipo B publicarán a su vez el contenido, lo cual conseguirá sumar una audiencia de 10.000 (20 blogs B x 500 lectores/blog). Y, a su vez, se producirá un efecto en cascada y 100 blogs tipo C publicarán el contenido, impactando a una audiencia potencial de 5.000 (100 blogs C x 50 lectores/blog). El impacto total será de 15.050.
    Si trabajamos para aparecer en un blog B, con una audiencia 10 veces mayor, pero una influencia varias veces menor (por su capacidad de influir y por la influencia acumulada de su audiencia, de la cual sólo el 10 por ciento tiene blog), la audiencia que conseguiremos en primera instancia será de 500. El efecto cascada de publicación en blogs tipo C será de 250 (50 blogs x 50 lectores/blog). La audiencia sumada será de 750, veinte veces menor que en el primer ataque.

    Aunque el ejemplo es extremo y demasiado sencillo –obviando detalles insignificantes como que los blogs más influyentes pueden no ponerse al teléfono–, ilustra de forma somera por qué en ocasiones puede ser más interesante perseguir la influencia que la audiencia.

    NOTA
    Este post es un extracto de mi libro Socialholic, capítulo 13 (monetizar inversión y medir esfuerzos), pág. 354. Socialholic, editado por Gestión 2000ha cumplido un año y va por su cuarta edición.

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    enero 13, 2013

    #abladias2013: mis propósitos para un año nuevo

    Se ha acabado 2012, el quinto año de crisis consecutivo en España. La empresa de la que formo parte como socio y director, Territorio creativo, ha cerrado otro período de gran crecimiento: más de tres millones de facturación, frente a los dos del año anterior. Y un crecimiento interanual acumulado (cagr) del 75% de 2010 a 2013. A estas alturas de la nueva era teceriana, creo que poseemos una visión muy sólida, un equipazo de profesionales como jamás me habría atrevido a soñar y compartimos una cultura de esfuerzo, servicio y cariño entre tecerianos que supone el secreto mejor guardado de nuestra comunidad.

    Sin embargo, un error de forecast nos puso contra las cuerdas en junio, y aunque ahora miramos atrás orgullosos de haber sido capaces de reconducir con éxito la situación, hemos aprendido una lección: el barco en el que navegamos es cada vez más grande y pesado y virar cuesta una barbaridad. El punto débil de nuestra empresa es si duda nuestra organización, que nos lleva a buscar la excelencia en la entrega de proyectos a los clientes pero nos hace "mediocres" a la hora de abordar proyectos internos de "mejora, innovación y transformación". Y como lo que nos depara el futuro es no dejar de virar el timón para abandonar océanos rojos en busca de océanos azules, vamos a poner en marcha una nueva organización que pondrá el foco en la ejecución. Si algo echo de menos en nuestra cultura es precisamente la obsesión por el concepto "tarea-responsable-fecha": planificar y cumplir lo planificado.

    Mientras preparaba ese nuevo enfoque organizativo estas Navidades, me venían tweets a la cabeza que publiqué bajo el hashtag #abladias2013, mezclando propósitos profesionales con alguno de caracter personal. Twitter es demasiado efímero y el hashtag ya ha desaparecido así que me ha parecido buena idea guardarlos y reunirlos todos en un post. Los referencio en estricto orden de aparición, así que no busquéis otro sentido en los números.

    #abladias2013

    1. Más foco, menos glotonería. El padre de todos los males que aquejan a la ejecución, cuando sobra pasión y talento, es la falta de foco. No separar lo importante de lo urgente, no limitar de manera realista el número de platos chinos que podemos mantener girando al tiempo. 
    2. Mirar hacia dentro y a los ojos. Demasiado trepidante todo. Olvidamos interrogarnos pausadamente para seguir conociéndonos mejor a nosotros mismos y a las personas que nos rodean. Hablar con una persona, mirando honestamente a sus ojos es la clave de cualquier proyecto no unipersonal. 
    3. Menos improvisación y malabarismos; más planificación para desarrollar talento. Se nos llena la boca con la palabra "talento", pero nos cuesta concretarlo. Por lo que a mí respecta, algo hago, pero no planifico nada. Así que ahora quiero planificar algo, para hacer más. 
    4. 2013: mi primera maratón. Pero lo importante es correr. El 28 de abril correré la maratón de Madrid. Pero debe ser sólo una excusa -no un fin-, para seguir invirtiendo en una actividad fundamental en mi desarrollo profesional: disfruto corriendo. 
    5. Más horas para escuchar y motivar. Menos horas para complacer. Mi agenda plagada de reuniones que no he sabido rechazar. A sabiendas de que cada una me aleja de mi objetivo: escuchar a los más cercanos, a mis compañeros de travesía. Este año, menos relaciones públicas y más relaciones tecerianas. 
    6. Leer más, escribir más, gritar menos. No quejarme nada. Leer y escribir: fundamental para ordenar la mente y crecer personalmente. Lo he hecho menos de lo debido en los últimos meses. Por contra, me he sorprendido a mí mismo gritando más de la cuenta (el estrés quiero creer). Ya no más. Y quejarme, aún menos. Sólo hacer. 
    7. Menos ideas. Más tareas, fechas y responsables. Mi cabeza hierve continuamente con ideas. Pero no estoy solo, y no puedo llevarlas todas a la práctica yo mismo. Tampoco todas deben ser impulsadas. En 2013, si una idea merece la pena, la convertiré en tarea, limitando el número de ellas que puedo tener abiertas al mismo tiempo (mías o delegadas). 
    8. Una alerta en el iPhone cada mañana: "recuerda lo obscenamente afortunado que eres". Se me olvida una y otra vez, en el fragor de la batalla, que tengo una suerte inmensa. Me he puesto el recordatorio a las 8.30 de la mañana con periodicidad diaria desde el 1 de enero, con esas mismas palabras.
    9. Pensar más antes de hacer. Menos pensar sin hacer después. Este tweet en inglés me trajó un montón de retweets una vez amplificado por Fast Company. Nos falta planificación, y nos sobran reflexiones vacuas que no se ponen en práctica. Menos vueltas, pero más revoluciones. 
    10. Más tareas programadas, menos tareas reprogramadas. Si definimos una tarea, lo hacemos bien: asignándole responsable, supervisor, fecha de entrega y objetivos. Visualizando el "entregable" (a qué se parece la tarea cumplida con "éxito"), estipulando un proceso de control y cierre de la tarea. Y si hacemos todo lo anterior y nos comprometemos con una fecha, a muerte con ella. 
    11. Mear más fuera del tiesto. Un exceso de planificación podría matar el duende. Por eso quiero ir en contra del criterio establecido con más frecuencia. Ejercitando el inconformismo, fuente de todas las innovaciones. 
    12. Que mi agenda refleje mis prioridades. La mitad de mi agenda programada al empezar el mes. Lo importante relegado día a día por lo "urgente" y los "imprevistos". Se acabó. He fijado ya las tareas importantes y periódicas para los próximos meses. Los huecos para imprevistos y urgencias se acaban de reducir a la mitad. 
    13. Consolidar un gran logro de 2012 y mantener mi peso por debajo de 75 kg. Por vez primera en mi vida de adulto. Un tema que particularmente me afecta mucho el ánimo. Tras el esfuerzo que hice por quitarme peso de encima antes de verano, ahora me peso cada día. Y si la báscula me enseña un peso bajo control empiezo la jornada sintiéndome ingenuamente todopoderoso. 
    14. 2013: el año en que aprenderé a no fastidiar sin un objetivo nítidamente establecido. Me he sorprendido a veces poniendo el dedo en la llaga sin un propósito concreto, más allá de satisfacer mi ego o proyectar mi cabreo. Energía malgastada, personas acorraladas, mala combinación. Si buscamos fastidiar debemos tener un objetivo concreto. Y ahí ya sí, mostrarnos inflexibles. 
    15. Sorprender más a mi familia, con alevosía y premeditación. Mi familia me ve poco, y en ocasiones, aunque me vea yo estoy ausente. No creo que pueda corregirlo, pero a cambio, puedo dedicar cierto tiempo a preparar momentos mágicos, sencillos, divertidos. 
    16. Constancia, perseverancia, tenacidad, persistencia. Llámalo x. Cada mañana. Si me quedara con un sólo propósito, este sería el elegido. Puedo tener muchas ideas, pero sólo puedo llevar a la práctica alguna de ellas. No me importa mucho equivocarme. Lo que me horroriza es ver ideas en vía muerta por no haber apretado con la fuerza suficiente, durante el tiempo necesario. 
    17. Planificar minuciosamente para improvisar concienzudamente. Reflexionar antes de hacer nos proporciona las herramientas mentales necesarias para enfrentarnos al tráfago diario. Le debo a David Robles, la frase de Eisenhower: "In preparing for battle I have always found that plans are useless, but planning is indispensable." 
    18. Pensar más "out of the box" y "out of the office". Y encontrar "ese" lugar. Mear fuera del tiesto, hacer lo que no se esperan de ti (mantra de Juan Luis). Y pensar lejos del sitio en el que "ejecutas". La obsesión por salir de la oficina se la debo a Javier Perales. 
    19. Motivar contando cuentos. Gestionar mostrando cuentas. "Lo que no son cuentas, son cuentos". Excepto cuando lo que se busca es explicar el por qué, para acto seguido ponerse manos a la masa. Y cuando nos hemos puesto, eso sí, controlar contra objetivos medibles. 
    20. Más feedback por goteo. Menos tempestades que rebosan vasos. Una evaluación al año sirve de bien poco. Hay que dar feedback más a menudo, como una lluvia fina. Buscaré establecer una rutina para contrastar con las personas cercanas lo que pienso sobre su desempeño, y ayudar así a corregir y mejorar paso a paso. 
    21. Cambiar procesos. Cambiar de iPhone. Cambiar de ruta. For the sake of it. Rutina para vivir. Cambio para sobrevivir. La rutina ayuda a ahorrar la energía vital usada en la toma de decisiones. Es necesario establecerlas, al tiempo que es necesario romperlas para desarrollar la rutina del cambio. 
    22. Más autoridad y exigencia. Y más indulgencia conmigo ;) No soy perfecto, aunque parezca lo contrario. Quiero aprender a perdonarme un poco más la vida, para no morir de estrés. Sin embargo, nuestra empresa afronta un período de crecimiento y aunque pregonamos una cultura de autoexigencia ("aquí no hay jefes"), en 2013 necesitaremos más autoridad impuesta (de la "ganada" creo que no vamos mal). Con las explicaciones necesarias, si el tiempo lo permite. 
    23. 365 días para sobresalir en #cariñoteceriano. La cultura que hemos creado y que compartimos un equipo de casi ya 70 personas es el secreto mejor guardado de Territorio creativo. Así que reservo mi último propósito para recordar que no es hora de tirar la toalla. Por grandes que seamos. 
    Muchos de estos propósitos personales no son tales. Son recordatorios, máximas de gestión empresarial y de disciplina personal que nunca deberían desaparecer de nuestra consciencia. He creído oportuno recopilarlos en un post, entre otras cosas, para imprimirlos y tenerlos a la vista. Como suena. Soy radicalmente opuesto a imprimir en papel; no tengo configurada ninguna impresora en mis MacBooks. Pero eso, precisamente, es una de los principios inmutables, que voy a cambiar en este 2013. ¿Y vosotros?

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    diciembre 11, 2012

    El director de marketing del futuro



    Mañana 12 de diciembre en Barcelona y el jueves 13 en Madrid, se celebran unas jornadas de puertas abiertas organizadas por Foxize School. A propósito de este tema, se ha realizado un documento colaborativo que dejo compartido aquí. Mi participación en el mismo, es el motivo de este post.

    Si quieres saber cómo será el director de marketing del futuro, presta atención a cómo las grandes empresas de Internet (Google, Amazon, Apple, Facebook) piensan en sus clientes o usuarios. Nos enfrentamos a un siglo XXI muy diferente al XX. El acceso a la información, la transparencia y la tecnología digital le están dando la vuelta a todo lo conocido. En el ámbito empresarial, se acortan los ciclos de vida de productos y servicios. Empresas que ayer eran líderes en su categoría, hoy no encuentran su sitio. Será la época de la humanidad más exigente en términos de innovación empresarial. Para la que se requerirá gente que quiera tomarse la molestia de innovar. Y esto también le incumbe al director de marketing del futuro.

    Los orígenes del marketing
    A principios de los 60 confluyeron una serie de eventos que cambiaron para siempre el modo en que las empresas se relacionaban con sus clientes. Por un lado, las economías occidentales asistían a la salida de la Era de la producción, en la que la oferta era menor que la demanda y prácticamente todo lo que se producía se vendía, “mientras fuera negro”. En la nueva Era de la demanda, el marketing empezaba a calar en el lenguaje empresarial como herramienta para entender las preferencias de las personas y desarrollar los productos adecuados a sus gustos. E. Jerome McCarthy proponía el modelo de las 4 Ps dando forma al archiconocido Marketing Mix. En 1964, David Ogilvy escribía su libro “Confessions of an advertising man” en el que reconocía que era demasiado pronto para dar recomendaciones sobre publicidad en televisión, pero advertía ya cómo ese canal publicitario crecía de forma imparable. Cumpliendo su profecía, la TV llegó y se lo comió todo. No hubo tiempo para llegar a aplicar la profunda y compleja disciplina del Marketing. La P de Promotion tenía debajo cuatro subáreas: publicidad, relaciones públicas, venta personal y promociones de venta. La publicidad se lo comió todo.

    La P de personas
    La P más importante, la P de Personas, se quedó fuera. Hasta hoy. Con la fragmentación de los medios de comunicación y el auge de Internet y la web 2.0, la publicidad ha perdido eficacia y es difícil seguir considerándola la poción mágica que todo lo vende. Y por el camino, la publicidad le ha hecho mucho daño al Marketing (con mayúscula), llegándole a robar el nombre. Le secuestró al cliente, para convertirlo en “target”. Sin embargo, el consumidor del siglo XXI ha tomado el control. Pero esta vez de verdad. Las organizaciones no podrán seguir poniendo a las personas en el centro sólo en las trasparencias de Power Point.

    El marketing del siglo XXI
    Internet nos obliga a trabajar con nuevas reglas, como la de la transparencia. Tener un buen producto será condición sinequanon, porque se pilla antes al mentiroso que al cojo. Pero no será suficiente. El Marketing seguirá incluyendo la comunicación, la vinculación, el desarrollo de producto y por todo ello, asistiremos (ya se esta produciendo) a un trasvase presupuestario desde la publicidad hacia el "engagement". La vinculación es la nueva publicidad. Y la relación con un cliente cuyos hábitos tecnológicos lo han transformado en un animal “supersocial” e “hiperconectado” se producirá de forma natural en Internet.

    Poner a las personas en el centro
    El futuro director de marketing está llamado a liderar el trasvase de esfuerzos desde la publicidad hacia la relación con el cliente. Está llamado a poner la P de personas en primer lugar del marketing mix. A poner a las personas en el centro de la estrategia corporativa. De lo contrario, se limitará a ser el chico de los folletos (llámale Twitter). Una persona sin relevancia dentro de la organización que no para de quejarse por no estar en el comité de dirección. ¿Os suena?

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    noviembre 26, 2012

    Big Data: ¿brecha digital o neologismo consultoril?



    El gráfico superior lo elaboré en 2003, cuando en DiceLaRed buscábamos convencer de que una nueva ventana de oportunidad (coloreada en naranja) se estaba introduciendo en la disciplina de "Business Intelligence" (BI). La primera vez que oí hablar de BI me pusieron como ejemplo una empresa de telecomunicaciones, que analizando todos los "metadatos" de las llamadas de sus millones de "abonados", eran capaces de detectar patrones que indicarían que un usuario estaba cometiendo fraude (por la tipología de llamadas y los cambios respecto al uso anterior). El análisis de datos masivo es tan antiguo como las TIC. Y palabrejas como Data Warehouse, Data Mining, Text Mining, DataMart o el propio BI, están íntimamente ligadas a tecnologías de almacenamiento, procesado de datos, modelado estadístico y representación visual.

    El caso es que la producción de datos de "consumo" se ha disparado. El área naranja no ha dejado de crecer, y hoy día son miles los softwares similares a nuestro DiceLaRed y mucho dinero el invertido en monitorizar lo que la gente dice en foros, Facebook o Twitter. Pero lo curioso es que también crece la ventana de arriba a la izquierda, disparándose el volumen de datos estructurados externos a la empresa (pensemos en una actualización de RunKeeper publicada en Facebook) a lo que hay que sumar lo que el Internet de las Cosas pondrá encima de la mesa: millones de datos producidos por objetos que son transmitido en tiempo real -o casi- a centrales de procesado. Lo cual informará de cómo la gente usa los productos, o mejorará las capacidades de mantenimiento predictivo u optimizará la eficiencia energética de equipos industriales.

    Ahora, a esta producción abrumadora de datos y las capacidades de almacenamiento y procesado de los mismos, recibe el nombre de "Big Data". El viernes publiqué mi columna en Cinco Días sobre el tema:
    La próxima brecha digital tendrá lugar en el ámbito del análisis masivo de datos. 110.000 millones de iPads de 16GB completamente llenos es la cantidad de información que EMC e IDG estiman que se habrá producido en el mundo en 2011. En otros términos, 1,8 zettabytes (1,8 por diez elevado a 21 bytes). "Big data" es el neologismo que designa la capacidad para recopilar ingentes cantidades de datos, analizarlos e incluso llegar a predecir lo que acontecerá, mediante modelos y patrones estadísticos.
    Independientemente de que se esté alimentando la típica "bola" para vender software y servicios, lo cierto es que ya hay empresas que le están sacando rendimiento real. Y otras apenas son capaces de detectar y almacenar datos críticos para su negocio. ¿Brecha digital o hype?

    Leer: Big Data: la próxima brecha digital.

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    noviembre 18, 2012

    La revolución tuiteada


    La promesa “social” (el santo grial) por ahora es “más de lo mismo” disfrazado de 2.0. Y sin embargo, sigo siendo optimistaPorque la revolución ya está siendo tuiteada. Y no me refiero a derramamientos de sangre real, sino al cambio estructural que le espera a una sociedad que se enfrenta a los efectos de una nueva tecnología revolucionaria (como en su momento fue la imprenta, o el telégrafo, o la televisión). [...]
    Cuando en Territorio creativo trabajamos con nuestros clientes, somos el runrun, la lluvia fina, la gota de agua, el día a día, la vertebración. Aquí no pasa nada, pero cada día pasan cosas increíbles de haber podido ser observadas con la perspectiva de apenas unos meses antes. Somos orientales. Occidente es la batalla, el hito, la campaña, el premio. En Tc no ganamos premios, no buscamos la “megacampaña”, no somos del fuego artificial. Somos del trabajo diario, de los principios básicos inamovibles, de cambiar el mundo con el ruido de fondo, no con la explosión forzada. Forzamos el movimiento continuo, peleamos la coma, no discutimos el titular; hasta que el titular es el nuestro, como por arte de birlibirloque. [...]

    A los que creemos en la revolución de las personas, en poner de verdad -no en powerpoint- a las personas en el centro, nos auguro un gran futuro. Curiosamente, el futuro que estamos diseñando, la Revolución que estamos ya completando.

    Leer completo en #TcBlog: La revolución ya se está tuiteando

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    noviembre 04, 2012

    Retornos intangibles del uso empresarial de los medios sociales

    En una empresa, siempre parece difícil pensar en el medio plazo, cuando parece que el corto plazo se tambalea. Cómo alcanzo la tierra prometida si muero de inanición por el camino. Siempre que hablamos de los beneficios del uso empresarial de la web 2.0, parece que tengamos que poner en contraposición el ROI directo para el corto plazo -ventas o ahorro de costes- frente a los beneficios intangibles indirectos en el largo plazo -marca, productividad equipos, motivación-.

    Nadie que trabaje sólo en el corto plazo podrá llegar a ningún sitio. De ahí parte de los males que nos aquejan y de la terrible crisis económica en la que nos hemos metido. En lo que a mí respecta, reconozco que me cuesta centrarme en el corto plazo y dedicarle esfuerzos al día a día. Trabajar en algo a lo que no encuentro sentido en el largo plazo me produce un fuerte desasosiego.

    Por este motivo, cuando hablo de medios sociales con dueños de pequeñas empresas o emprendedores de startups, les intento emocionar con beneficios indirectos y con el medio plazo. Les cuento, por ejemplo, nuestra historia: cómo #TcBlog transformó a Territorio creativo, poco a poco, y los resultados en ventas no se vieron hasta 5 años después. Pero sobre todo, les hablo de conceptos de liderazgo abierto e innovación para el siglo XXI.

    Con esta idea en mente escribí recientemente un post en Contunegocio sobre los beneficios ocultos que obtendrá la pyme que decidida abrazar los medios sociales:
    Poner a las personas en el centro, requerirá un cambio en el enfoque cultural de las empresas que proporcione mayor autonomía a los equipos, junto con un radical acceso a toda la información de la empresa. Debemos liberar el código fuente de la innovación empresarial y conseguir que las tecnologías 2.0 contagien la cultura de las comunidades online dentro las organizaciones. Un líder abierto será capaz de emocionar y de preparar a los equipos para afrontar una dinámica de constante cambio e innovación radical.
    De los cinco beneficios que expongo, destaco el hecho de crear equipos más conectados emocionalmente y el de aprender como aprenden los niños. No dejéis de leerlos todos y decidir por vosotros mismos.


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    octubre 16, 2012

    Curso de estrategia Social Business (en Foxize)

    El lunes 22 de octubre imparto un curso en Madrid sobre cómo establecer una estrategia de Social Business. En 3 horas, una visión completa sobre aspectos críticos relacionados con Social Branding, Social Commerce, Social CRM, Social Innovation, Empresa 2.0 o Social Business Intelligence. El curso nace de mi experiencia como director de estrategia en Territorio creativo, empresa de la que soy socio y que se ha convertido en una referencia en España trabajando para grandes empresas como Movistar, NH Hoteles, Correos, Toyota, Bankinter, Día, Toys'r'us, Iberia Express, entre muchas otras. Pero tiene sus raíces mucho más atrás, cuando hace 10 años dejé IBM para co-fundar una startup de monitorización de foros online.

    En estos últimos años, creo que pocas organizaciones han entendido aún que poner a las personas en el centro será la única solución para hacer frente a un siglo marcado por el vertiginoso avance tecnológico, la innovación y la excelencia empresarial. Debemos construir una empresa "social", en la que las nuevas tecnologías 2.0 juegan un papel clave para construir equipos colaborativos y conectados, entre sí y a su entorno.

    El próximo lunes plantearé en esa sesión algunas claves a la hora de involucrar a la alta dirección en proyectos de Social Media. O sobre el alineamiento de objetivos de proyecto con objetivos estratégicos de la organización. Hablaré sobre cómo definir una Arquitectura Social: organización, equipos, responsabilidades y guías para grandes corporaciones (nacionales o multinacionales). Estableceré diferencias entre Social Branding y Community Management. Definiré en sentido amplio el Social Commerce y sus múltiples posibilidades. Y también definiré Social CRM y sus vertientes "operativa" y "analítica". Pero como no nos limitamos al ámbito del "Social Media Marketing" sino que buscamos una estrategia completa de "Social Business" buscaré también establecer nociones sobre liderazgo abierto o sobre el importante papel que jugará el CIO en los años venideros. hablaré de la importancia de tendencias como Big Data y conceptos nacidos a partir de ahí, como el "Social Business Intelligence". Y también hablaré de Open Innovation, y de cómo hacer "social" un producto o servicio.

    Si queréis asistir al curso dispongo de 4 bonos con el 25% de descuento (FXZ22102012fp, FXZ22102012fp2; FXZ22102012fp3; FXZ22102012fp4) para los cuatro primeros que contrateis desde este enlace. Y de regalo, un ejemplar físico de #socialholic, el libro en el que plasmamos nuestra visión y muchas de nuestras experiencias directas sobre el tema.

    Espero veros allí (y si vosotros ya sabéis lo necesario, confío que me enviéis a algún "recomendado" ;-)

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